
Siguiendo con esta tradición, variándola tan sólo un poco pero manteniendo la esencia, dejando escurrir los “greatest hits” versión 2010, escribo lo que, al parecer, fue lo mejor del año, aunque esta vez sólo he incluido lo que más me ha gustado “emocionalmente” dejando por fuera trabajos y obligaciones. Injusta e insensata como todas las listas, dejándome llevar por la tiranía del último momento que nubla hechos relevantes ocurridos durante los primeros meses de este dos mil diez. Hoy, justo el día de mi cumpleaños y cuando falta sólo un día para que el año termine, las cosas no son muy claras para mí, este año fue un agujero negro, pero hago un intento grande para hablar claro y fuerte. En fin, aquí están, estos son…
1. Mantener este blog, a pesar de la desidia, las dilaciones y la procrastinación. Seguir escribiendo.
2. El nacimiento de mi primera sobrina, Ana Sofía Herreño Bossa, mejor conocida como la masita.
3. La partida de N a Barcelona. Si bien me dolió mucho el hecho de no verla más, me alegra saber que es feliz.
4. Las cometas en agosto.
5. Los cuentos de Remedios.
6. Seguir leyendo, (como cada año, como cada mayo), Rayuela de Cortázar.
7. Los cafés del jueves, cada vez menos, con MC y LC.
8. Redescubrir a personas que conocí en el pasado y que ahora son importantes para mí.
9. Quererla, a pesar de todo.
10. Mantener las dreads, aunque este año que viene…
11. Seguir aprendiendo, nunca dejar de aprender.
Menciones especiales
Película del año: Up, Up in the air, A serious man, Das weisse band, Solitary man y, también, The killer inside me.
Canción del año: unas cuantas, entre ellas Star Eyes (I can’t catch it) de Sparklehorse y David Lynch haciendo la voz; Sprawl II de Arcade Fire; To Binge de Gorillaz e Insane Lullaby de Sparklehorse.
Libro del año: La insoportable levedad del ser de Milan Kundera, Los Vagabundos del Dharma de Jack Kerouac y los Relatos de Henry James, especialmente El banco de la desolación.
Ahora que miro arriba veo que, convenientemente, faltan cosas quizá más importantes pero en fin, la memoria es selectiva, sólo elige lo que le es grato. En todo caso, feliz año a los que lean esto y un feliz cumpleaños a mí mismo, disculpándome por no haberme comprado nada pero prometiéndome que en los primeros días del nuevo año saldaré con creces esa deuda, por cuarta vez. Como siempre.