miércoles, 24 de marzo de 2010

Cuarto día

Últimamente su días, los de El Caleño, siguen una rutina establecida, sin mucho espacio para el azar. Como sabe que siempre el tiempo se le escurre entre las manos, que a veces la arena corre para él mucho más rápido, ha decidido establecer un sistema eficiente de trabajo para evitarse contingencias. Y es malo y es triste, piensa El Caleño, porque sin azar no hay lugar a las sorpresas y todos saben, él lo sabe, lo difícil que es sentirse realmente sorprendido cuando se es grande y se tienen más de 25 años. Pocas sorpresas para El Caleño que se siente como trabajando en un cubículo, pero en las noches el rumbo se pierde, la voluntad flaquea, y puede escribir un poco de lo que le gusta, leer en su cama un libro sin más ruido que la respiración entrecortada de una gata que duerme a su lado. Atender también, con los ojos cerrados y la mente en otra parte, a la sencilla mecánica que implica levantar su mano izquierda para tomar café frío y luego, no equivocarse en el orden, levantar la mano derecha que sostiene un cigarrillo humeante. Es curioso, o al menos eso le parece a El Caleño, pero desea que sean esos los momentos en los no aparezcan sorpresas y no exista el azar, que siempre un café y un cigarrillo sean igual de buenos, que pueda seguir escribiendo en la noche por muchas noches, que al estirar su mano mientras lee encuentre a una gata que duerme.


PD: Hablando de cafés y cigarrillos… MC regresó a la ciudad y fue la mejor noticia que El Caleño recibió en todo el día.



5 comentarios:

Isabel dijo...

cuando leo, recuerdo cuando mi abuela contaba sus radionovelas, y las ganas por saber lo que se venia en el "proximo capitulo". pues ahora tambien pasa algo similar, esperaré el quinto dia.

El que siempre va dijo...

Sos groso rasta. Que buen texto. Muy a menudo los extraño. A ustedes... y a los buenos tiempos... con ustedes. Como pa tener un delorian.

n.n dijo...

yo también leo
^__^

El Mantra dijo...

@Isabel: gracias por leer, escribiré con gusto un nuevo episodio de esta tragicomedia O_o

@Andrés Felipe: parce, también se extrañan tantas cosas. Tanto morgue bebido en banderas, tanta música, tantas borracheras donde rasca… pero bueno, hay que hacer nuevos buenos tiempos, con los de siempre sin necesidad de Delorian, aunque tal vez…

@Natilla: que bueno que lea niña, a ver si al fin aprende algo. :D

n.n dijo...

Yo sé más cosas que usted...