miércoles, 19 de marzo de 2008

Movete rojo movete

Vuelvo a petición de Valentina, mi única lectora!!!

Hace poco hablaba con un amigo en el trabajo. Me decía que es curioso que en la infancia se tome una decisión más importante que la religión o el partido político, una decisión que forma nuestra personalidad, a Freud le hubiera encantado analizar este tema, y que es irreversible hasta el día en que muramos o que nos volvamos locos. Escoger un equipo por el cual simpatizar, que a veces es el del padre pero no siempre, es una decisión trascendental en la vida de todo hombre. Vestirse desde niño con los colores de tu equipo, aprenderse lo nombres de esos dos delanteros argentinos y ese defensa paraguayo cuando aún no se sabe ni siquiera sumar. Verse algún partido sin que te importe el resultado.

Cuando se crece las cosas cambian un poco. Ser hincha de un equipo se convierte en una decisión radical y con pocos matices. Se es hincha o no se es. Se va al estadio y se putea o se escucha por radio, no más. Parece que las opciones se reducen y la violencia en el estadio o entre hinchadas aumenta. Hace unos pocos días, en Argentina, un hincha de Vélez Sarfield resultó muerto en una riña y un hincha de Boca recibió una puñalada en el pecho. Acá en Colombia, el 8 de marzo, durante el clásico caleño que enfrenta al América contra el Deportivo Cali hinchas americanos se vieron enfrentados contra policías antimotines que se metieron a la tribuna. El saldo final no arrojó muertos pero si más de 80 hinchas del América heridos y un policía hospitalizado con varias puñaladas.



Es triste que ahora lo extrafutbolístico supere a lo futbolístico. Los jugadores mass mediáticos, las giras asiáticas, la violencia en el estadio. Ya poco importa lo que pase en la cancha mientras Beckham venda camisetas a 100 dólares. El América – Cali de hace quince días venía precedido de un gran momento para ambas escuadras. Los dos habían ganado varios partidos en línea y se peleaba por la punta, el Cali jugando ordenado y manejando tiempos, el América con un juego rápido, vistoso y punzante. El estadio era una caldera el América, el diablo rojo, oficiaba de local pero fue el visitante quien arrancó en ventaja. A los 15 minutos del primer tiempo el Deportivo Cali marcó el primero, el resto del partido el rojo se fue arriba pero el gol no se daba. En el minuto 35 del segundo tiempo el partido se detuvo, en la parte alta de la tribuna sur del Pascual Guerrero los hinchas rojos se enfrentaban en una batalla campal contra la policía. En la cancha el arbitro detenía el partido y el técnico americano, Edison Umaña, le conectaba un recto de derecha al rostro del técnico uruguayo del Cali. Lo que se suponía una fiesta, lo que se antojaba como el mejor clásico de los últimos años terminó antes de tiempo con los equipos corriendo a resguardarse en el camerino. Los siguientes días fueron de diferentes versiones y arrepentimiento. Los técnicos de ambos equipos se reunieron con las autoridades locales y se estrecharon la mano para la fotografía, el alcalde de la ciudad cerró la tribuna sur por 10 fechas para el América, posteriormente bajó la sanción a sólo dos, y las cabezas de la barra Barón Rojo, la responsable del incidente, se comprometían a realizar diversas labores sociales en la ciudad e incluso a reparar el estadio. Este sábado hay clásico de nuevo, esta vez el Deportivo Cali oficia de local y todos esperamos que no se repita ni el bochornoso espectáculo en la tribuna ni el marcador favorable al Cali.

Aún no se conoce en realidad lo que pasó ese sábado en la tribuna sur. Diversas versiones apuntan a que la policía, en una tradición muy colombiana, intentó sacar a los hinchas 15 minutos antes de concluir el partido lo cual habría desatado la bronca. Otros dicen que alguien gritó que había una persona con el escudo del Deportivo Cali tatuado en la espalda y eso llevó a que todos se arrancaran las camisas mostrando su respectivo diablo americano. También se afirma que las rivalidades entre facciones de la barra causaron el enfrentamiento, lo que si es seguro es que por un tiempo, los que somos hinchas del América y sufrimos cada partido vamos a dejar de oír, por un tiempo, a todo el Barón en coro, gritando, “movete rojo movete, dejáte ya de joder”.

También lo pueden encontrar acá. El nuevo proyecto de uno de los emepitris.