martes, 18 de febrero de 2014

Décimo segundo día

Ha pasado tiempo. Mucho. Las ganas de escribir están pero me enfrento siempre a la hoja en blanco. Al temor escénico. No pasaba antes, hace unos años, cuando me exhibía sin pudor al menos dos veces por semana. Hablaba con iniciales. Quería descaradamente, quería con cada letra. Escribía con facilidad lo que me costaba decir. Ahora regreso. Caminando despacio, un pie detrás de otro. Mantras. Repeticiones. Volver sobre mí mismo. Seguir escribiendo hasta que se me olvide escribir. Seguir tropezando con la misma piedra.

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