La semana pasada no escribió. No tuvo excusa. No le importó. La mayor parte del tiempo le importa. Todo le importa. Es un peso para él. Siempre ha sido así. Ahora (aquí, en este blog) habla como en absolutos y es así, algo así. Le importan las cosas, las tiene en la mente. Lo que cuestan (no su precio), lo que valen. Lo difícil que es que cada cosa sea. El tiempo que se necesita.
Un ejemplo. Lo que se demora un libro en escribirse, lo que se demora ese libro en leerse. La idea que se convierte en libro y el tiempo que se incubó, que creció y se desarrolló. Lo que se demora en imprimirse. El trabajo de todas las personas involucradas. Las cadenas que se enlazan en ese destino. Y así con las cosas, así también con las personas.
Quizá es más fácil con las personas. Siempre, otra vez absolutos, habla de consecuencias. Del peso, otra vez el peso, de las acciones. De las decisiones. Si lo que hacemos en nuestras vidas no tuviera peso ni consecuencias, no importaría. Esp cree.
Y dice entonces que es más fácil con las personas porque las cosas no deciden y los animales no tienen la misma conciencia de sus actos. Son. Están. Las personas, en cambio, deciden. Votan. No votan. Tratan mal a otras personas porque sí, porque quizá, porque tal vez. Son racistas, prejuiciosas. Hay excepciones, pero la mayor parte del tiempo es así.
Así las cosas, algunas personas terminan importándole menos. Pero solo después de conocer cosas sobre ellas. Primero las excusa. Se pone en su lugar. Ve lo bueno en medio de lo malo. Trata de comprender. Luego le dejan de importar.
Y es extraño. Porque sabe lo que cuesta que una persona sea quien es. Años, experiencias, circunstancias, decisiones. Decisiones. Todo ese tiempo que también pesa. Pero llega un momento en que comprender deja de ser suficiente. Puede entender por qué alguien es como es y aun así no querer tener nada que ver con esa persona. Quizá eso también sea darle peso a las cosas. Aceptar que las decisiones de los demás tienen consecuencias. Incluso cuando esas consecuencias son dejar de importar. Eso.

