domingo, 30 de diciembre de 2007

Lo mejor del 2007

La intención que tenía con este post, justo el día de hoy, cuando cumplo años y falta un día para que el 2008 se haga presente en el calendario, era enumerar en pocas palabras los hitos que, para mi, tuvo este año que agoniza. Igual este año, como otros, no tuvo gran novedad parta mi, en la parte laboral me mantuve “estable” y en la creativa no di pie con bola. En fin, aquí están, estos son…

1. Haber empezado, y mantenido, este blog que tanto me ha servido para dar palos de ciego, para ir tropezando y levantándome sin limpiarme mucho la ropa.

2. Conocer a L, que ella se haya venido convirtiendo en los últimos meses en alguien a quien extrañar.

3. Escribir una que otra cosa que de verdad me gustara, y que pudiera publicar, en el periódico.

4. Leer Todo un Hombre de Tom Wolfe; Black Spring, con mi ingles inferido, de Henry Miller y continuar con mi tradición auto impuesta de releer Rayuela cada mayo.

5. Volver a los clásicos, leer a De Quincey, a Carlyle, Coleridge, Melville, Birce, Hawthorne. Justo ahora me estoy terminando “el tratado de los héroes” de Carlyle, vamos a ver si con el año nuevo no se termina el impulso.

6. Ver al América volver a la senda ganadora y estar a puertas de jugar una final, segurísimo éramos campeones. (Todo se fue al tacho gracias a Diego Gómez)

7. Ver a Robinho dejar sin piernas, sin cadera y sin carrera a Ulises De la Cruz en ese cinco a cero de Brasil ante Ecuador. (Por televisión obviamente)

8. Comprar (si, comprar) la boleta para Iron Maiden. (Su sola mención me hace olvidar los demás conciertos que tuve este año incluyendo ese y aquel)

9. Gestar algunas ideas que me parecen buenas para la futura elaboración de guiones, en estos momentos estoy “enfrascado” en una idea que, dependiendo de la pericia, puede resultar genial o un bodrio.

10. Terminar con Natilla, a pesar de todo.

11. Regresar a la actividad futbolística, luego del cómico paso por el Ciclón Occidente.

12. Conocer, darme cuenta que existían, bandas geniales como Arcade Fire, Silversun Pickups, Camera Obscura, Juana Molina.

13. Haber pasado por la fase afro y empezar a formar las dreads.


Dos menciones especiales: Libro del año, Todo un Hombre de Tom Wolfe. Canción del Año, A Merced de Gustavo Cerati.

Ahora, que miro arriba veo que convenientemente faltan cosas quizá, de hecho mucho mucho muchisimo, más importantes pero en fin, la memoria es selectiva, solo elige lo que le es grato. En este caso la lista parece escueta pero si se me escapan momentos no es del todo mi culpa, tal vez el año siguiente agrande mi lista con un punto que diga “graduado de la U”, este 2007 pudo ser pero el trabajo dilató las cosas (Sorry Lina H). En todo caso, feliz año a los que lean esto y un feliz cumpleaños a mi mismo, disculpándome por no haberme comprado nada pero prometiéndome que en los primeros días del nuevo año saldaré con creces esa deuda.



viernes, 28 de diciembre de 2007

Don’t you think so? (Blitzkrieg)

Hace unos pocos días un amigo me decía, tal vez lo recuerdo mal, que era muy gracioso que una decisión que parecía intrascendente en la infancia, como la de hacerse hincha de uno u otro equipo, nos marca de por vida y configura nuestra personalidad. Si está idea es cierta no es difícil decir que los hinchas del Deportes Quindío tienen propensión a solucionar las cosas repartiendo patadas o los del Santa Fe se acostumbraron a perder aún desde antes de nacer. Por mi parte tengo que decir que nací campeón, en el 84, justo en diciembre América celebraba un titulo más en el torneo local y lloraba una derrota en la copa libertadores.
A veces creo que ese es mí sino trágico, celebrar pequeños triunfos locales pero ver que siempre esa gran victoria se aleja y parece que no se dejará tomar nunca. No sé que pensar y no le pregunto a nadie, me engaño a mi mismo recitándome versos, endulzando las cosas con sacarosa, empalagándome con mentiras refinadas.
Ahora mismo extraño mil cosas y tengo la oportunidad de alcanzarlas. Preparo mi ataque, mi avanzada. Es como si jugara por el todo o nada y quemara mis naves. A por ello, diría un conquistador español en México, Beckenbauer jugó esa semifinal ante Italia. A por toda, digo casi sin pensar tal vez si lo que necesito en verdad no es una noche de cuchillos largos pero en Cali, en plena feria, con cantantes de salsa y Blanco del Valle, para ver si me quito un poco lo peor de mí antes de empezar a ser.

P.D: El domingo cumplo años y parece que ya me empiezan a pesar las primaveras. Quien sabe, a veces pasa, más detalles adelante.

martes, 25 de diciembre de 2007

El Ventrilocuo Bolivariano

El Chavez del Ocho presenta su nueva creación: La niña revolucionaria que habla igual que H.C. y, lamentablemente, da la lata igual que él. Un ¿Y PORQUE NO TE CALLAS? a la muñeca.
P.D: Tomado de www.porlaputa.com


viernes, 21 de diciembre de 2007

No sé lo que hice el verano pasado

Vacaciones, geniales vacaciones donde nos arrebatamos en éxtasis, donde nos hacemos cualquier cosa. Vacaciones que desde hace bastante no tenía, el verano pasado estaba trabajando, aunque en lo que va corrido de este diciembre no he hecho mayor cosa. No he salido de excursión, no he jugado fútbol en una finca sin camisa, matando mosquitos, llenándome de barro, no he nadado en el mar y me he bañado todos los días. Ante todo lo anterior cabe decir que no he disfrutado mis vacaciones, ni siquiera he sido capaz de escribir un poco, al menos algo para el blog y esto cada vez se parece más al desierto, a un lugar inhabitado. Durante estas vacaciones no me he dedicado a golpear mujeres más bien he empezado a extrañar a una. Me encanta oírla hablar, a esa una, escuchar como susurra las cosas y pinta vacas amarrillas de manchas verdes. Es bueno, es algo verdaderamente bueno.
No sé que espero pero lo hago, espero y a veces es como si no me diera cuenta o me doy cuenta pero no lo entiendo, es como un nudo que lentamente se va deshaciendo en mi cabeza, se va soltando revelándome las cosas que ahora están medio ocultas. Ahora está pensar, también el escribir.


P.D: Después subo algo serio, algo de verdad, algo de actualidad, algo más al fin y al cabo…


lunes, 3 de diciembre de 2007

Andrés Calamaro – El Regreso


Andrés Calamaro nunca ha venido a Colombia. No lo puedo asegurar, tal vez siendo más discreto diría que pudo hacer una escala en algún aeropuerto de estas tierras, pero me empecino a creer que Calamaro nunca se ha presentado en concierto en mí país. Siendo un poco coherente buscaría en Google y saldría de mi equívoco, siendo más soñador preferiría pensar, como hasta ahora, que don Andrés aún no nos regala su espectáculo.
Para quienes aún no lo han visto dejar el alma en una tarima cantándole a una flaca traicionera o a un pase de tauromaquia (o calcetín con nombre) está el álbum del 2005 titulado El Regreso grabado en vivo en el Luna Park de Buenos Aires. En este, Calamaro es más cantante que antes, es un regreso feroz, devorando sus líricas y las de otros.
En la Universidad discutía con una amiga sobre quien era mejor, si Andrés Calamaro o Fito Páez. Ella defendía fervientemente al hombre del piano mientras yo le repetía que cada canción de Calamaro golpeaba más hondo que la anterior, decretamos una tregua al preguntarle a un alguien que nos dijo que Cerati era más grande que los dos juntos.
Además de en discusiones, Calamaro a estado presente en cada amor y desamor que he tenido. Sus canciones pueden condensar mejor que cualquier otra cosa lo que se está sintiendo en el momento de mirar a una nena a los ojos y pensar que tal vez, por que no, no vas a poder resistir nunca más a esa mirada. Aunque a mi parecer es más efectivo cuando te das cuenta que no la vas a poder mirar nunca más a los ojos sin que te duela, cuando todo el amor se torna en resignación y un poco de rabia y entonces Andrés Calamaro está allí, como diciéndote todo lo que hace falta en una canción.



Me acobardó la soledad
y el miedo enorme de morir lejos de ti.
¡Que ganas tuve de llorar
sintiendo junto a mí
la burla de la realidad!
Y el corazón me suplicó
que te buscara y que te diera mi querer.
Me lo pedía el corazón
y entonces te busqué
creyéndote mi salvación.



En El Regreso Calamaro se canta a si mismo, es una especie de homenaje que se brinda en veintiún canciones representativas de su extensa discografía, y es más que eso cuando inicia con El Cantante, original de Héctor Lavoe, canción que readapta como si siempre la hubiera cantado él. En Te Quiero Igual recita parte de El día que me Quieras de Carlos Gardel, “El día que me quieras no habrá más que armonía, será clara la aurora y alegre el manantial. Traerá quieta la brisa rumor de melodías y nos darán las fuentes su canto de cristal. El día que me quieras endulzará sus cuerdas el pájaro cantor, florecerá la vida y no existirá el dolor.” Crímenes Perfectos tiene el toque de melancolía en su voz necesario para convertirla en una canción aún más triste, aunque la ocasión no es como para lágrimas y en Estadio Azteca se lanza con una especie de plegaria “Gracias le doy a la Virgen, gracias le doy al Señor. Que entre tanto rigor y habiendo perdido tanto, no perdí mi amor al canto, ni mi voz como cantor.” Invita a Juanjo Domínguez y entona Por una Cabeza, la euforia crece y Calamaro, el infatigable, finaliza con Flaca y Paloma.
No sé que tan probable sea que Calamaro visite Colombia o que, tal vez, regrese y cante para un público que está deseoso de verlo mientras tanto está este álbum y cerrar los ojos e imaginarse al Salmón diciéndoles a todos que, como vos, la quiere igual.



Mi amor fuimos a volar, con un solo paracaídas,
uno solo va a quedar volando a la deriva.
Vivir así no es vivir, esperando y esperando
porque vivir es jugar y yo quiero seguir jugando.
Le dije a mi corazón, sin gloria pero sin pena
no cometas el crimen varón sino vas a cumplir la condena.


Si este disco fuera mujer sería…: Es inevitable decir que sería la flaca que nos clava su puñal por la espalda, la mujer por la que esperamos en aeropuertos, bares y cafés. La nena linda que aunque se ve inocente sabe todo acerca de la vida. La que se llevó el amor y nos dejó un único vestido, claro, en el fondo del placard.


Arriba mecha!!!

Como cambian las cosas de rápido, hace apenas unos pocos días mirábamos con rabia hacia el arco rojo por las desventuras de Diego Gómez. Pero la calentura nos duró poco y el sábado en el estadio se hizo lo que era adecuado hacer, apoyar a Gómez para que se sintiera respaldado y, si, la memoria de un hincha se borra tras cada partido. Ahora, tras la victoria ante Nacional, estamos empatados junto a ellos y al Caldas en el primer lugar del grupo A, todo depende ahora de lo que se haga el miércoles en Medellín y si no perdemos se viene la trece!!!

jueves, 29 de noviembre de 2007

¿Por qué Diego Gómez? ¿Por qué?

Yo si decía que tanta alegría no podía ser cierta, tanta maravilla no podía ser verdad. Primero, al inicio de la temporada, cuando vi a Dudamel en el arco dije “puta, nos van a golear” pero el chamozolano respondió, y muy bien. Luego llegó la lesión, creo que ligamento cruzado y Dudamel se quedó afuera, Umaña miró al banco y allí estaba, el desastre, el de siempre, el que le pegó a su técnico, el odiado por la parcial roja, Diego “que pena, se me zafó” Gómez.
En la final de 1999 el nefasto Gómez se tiró la campaña del América regalándole un gol a Nacional. Centro desde la izquierda al corazón del área, América gana por uno en el partido de ida que definirá al último campeón del siglo en Colombia, un cúmulo de camisetas rojas y verdes en las dieciocho pero el balón va muy alto. Es prácticamente la última jugada del partido y yo lo miro desde mi casa, por que no tenía con quien ir al Pascual, mi papá es hincha del Santa Fe, porque aún soy muy pequeño como para ir solo, pero lo veo y lo sufro en mi casa, veo como Gómez salta a cortar el centro y como el balón Golty numero 5 se le escurre entre los guantes, le cae en las piernas al “caremondá” MacKenzie que solo tiene que empujarla un poco. Decepción total, odio generalizado. Sé que la de portero es la posición más ingrata del fútbol, sé que una embarrada puede costar un partido, sé que toda una noche de buenas atajadas no va a ser recordada si, como Diego Gómez que tuvo inmensas salvadas esa noche, se comete un garrafal error durante un juego. Ayer fue lo mismo, salvó muchas opciones de gol ante el Once Caldas en Manizales pero se confió ante la más fácil, el balón picó, le rozó el guante y entró mansamente. La apoteosis en manila, el terror en la cara de los rojos, Diego Gómez que no levantaba la mirada y en la tribuna los hinchas no podían creer que de nuevo, que otra vez.
Tras el partido del 99 Gómez debió “huir” de Cali, los hinchas la tomaron contra él ya que posteriormente América perdió la final contra Nacional en tiros desde el punto penal. Le quebraron los vidrios de su casa y hostigaron a sus hijos en el colegio, un Diego Gómez bañado en lágrimas salió en televisión pidiendo perdón, rogando por que todo parara y paró, él salió del equipo. Ahora, que América pierde ante el Once, que Gómez, a pesar de sus atajadas previas, tiene la culpa de la derrota hay que ver como se le recibe, que nuevos insultos contra su ascendencia y descendencia se ingenian los pelaos de la popular. Desde aquí no sé que decir, ojala este error no se repita, si el sábado se le gana al Nacional todo se habrá olvidado, si el América no clasifica a la final será, al menos para los hinchas, culpa de nuestro Diego. Horror, Argentina tiene al suyo y nosotros siempre tendremos a este Diego.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Lo que me hizo Hugo Chávez

Maldito, me estas haciendo apoyar a Uribe. Nunca lo imagine pero así es y me da rabia conmigo mismo. Hay que ver como evolucionan las cosas y si vuelvo a ser como era, sino…
A veces pasa.

Más detalles adelante.

jueves, 22 de noviembre de 2007

¡Ay! Que orgulloso me siento…

Algo que talvez nos caracteriza a los colombianos es que estamos hechos de pequeñas cosas. Nos alegran pequeñas hazañas, como un décimo lugar en una maratón o un tercer lugar en unos juegos panamericanos. Lo mismo pasa con nuestro fútbol, las victorias más pequeñas nos emocionan hasta el tuétano e incluso los empates, como cuando igualamos a uno con Alemania con ese gol de Freddy Rincón que le regaló al fútbol la mejor celebración de la historia. El martes se dio otra de nuestras victorias mínimas y celebramos a rabiar este Colombia 2 – 1 Argentina.
Ya que la categoría de nuestro fútbol, ni la suerte que también influye un poco, no nos permite celebrar títulos mundiales, ni continentales ganarle a un grande del balompié orbital no está nada mal. La victoria, bastante sufrida, sobre Argentina hace que nos ilusionemos un poco con esta selección colombiana que si bien no cuenta con las figuras de otro tiempo ni con ese juego bonito que nos alcanzó a emocionar en el 94 si tiene eso que les envidiamos a veces a los uruguayos y paraguayos, garra y unos güevos del tamaño de Cristo Rey. Durante el partido, y como nos viene ocurriendo, se regaló el primer tiempo pero los acertados cambios de Pinto resolvieron un partido que se había enredado en el medio. Otra vez Bustos y sus tiros libres, herencia de su paso por el América, le dieron una salida a Colombia y luego ese gol que era de Wason pero que marcó Dayro nos llevó hasta el paroxismo.
Ahora entramos en un receso de casi ocho meses, hasta junio no habrá eliminatorias, y tendremos que buscar partidos de preparación para no dormirnos en los laureles, aprovechar que en Europa se juega la Eurocopa y medirnos un poco con los grandes de verdad. Somos cuartos, a dos puntos de Paraguay que está primero y las cosas pintan bastante bien, solo resta decir una vez más ¡Ay! Que orgulloso me siento de haber nacido en mi pueblo.


P.D: Mención aparte se merece nuestro gran Freddy Indurley Grisales que se tragó la cancha en el segundo tiempo. Un homenaje cortesia de http://www.bestiariodelbalon.com/