viernes, 7 de septiembre de 2007

Desde el patio de atrás (Lo que quería ser cuando grande)

Me acuerdo que cuando tenía poco más de siete años solía jugar con mi mejor amigo de la época (los tiempos y las personas cambian) a los científicos locos (!!!) A mi también, justo ahora, me sorprende que jugar al científico loco fuera una de mis pasiones en la época del racionamiento eléctrico del presidente César Gaviria. Tal vez, viéndolo desde donde lo veo, a casi quince años de distancia, eso diga más de mí que cualquier cosa, más que cualquier examen genético o de ADN.
Jugaba con mí siempre aliado compañero científico loco a la dominación mundial, o para ser más precisos, a los preliminares de tal hazaña. Los preparativos consistían en desarrollar una bacteria mortal, tipo Twelve Monkeys pero sin viajes al pasado, y dar el ultimátum a la ONU o a los Estados Unidos, muy divertido todo, muy secreto todo. Los únicos que jugábamos éramos los dos, todo estaba envuelto en una especie de misterio, incluso teníamos un tubo de ensayo donde, gracias a nuestra prolija imaginación, conservaríamos la bacteria que nos llevaría a la control del orbe.
La confirmación de todo vino un día en clase, creo que estaba en tercero o cuarto de primaria y la profesora, seguro que era una ella, nos preguntó a todos y cada uno que queríamos ser cuando grandes. La pregunta trajo multitudes de doctores, arquitectos, astronautas y un solo, único y feliz científico loco. Me sentí bien, creo, al revelar mi identidad secreta y mis planes para el dominio mundial. Que todos miraran un poco asombrados, hasta los astronautas que deberían preocuparse más por la Luna o Saturno, fue aún mejor. La profesora no dijo nada, la profesora dejó de preguntar y nos dejó tarea de matemáticas para la próxima clase.
También intenté construir un robot, ya que como científico loco que iba a ser, debía manejar varias ramas de la ciencia. Busqué entonces entre las herramientas de mi papá y saqué varias tuercas y tornillos para construir lo que sería mi más grande invento. Recuerdo que construirlo fue especialmente fácil, juntar las tuercas y tornillos, darle una forma vagamente humana, casi como si lo moldeara con barro. Lo último, lo difícil, era darle vida, busqué entre las herramientas de mi papá todavía regadas en el piso y encontré un enchufe y cables. No me es difícil imaginar mi cara de alegría, la electricidad de seguro le daría vida a mí invención. Rápidamente los instalé en mi humanoide y lo conecté a un toma, como el doctor Frankestein pude gritar “está vivo, está vivo” mientras el monstruo se levantaba y daba sus primeros y torpes pasos en medio de rayos y centellas de una tormenta de novela victoriana… aunque en realidad no había energía eléctrica en ese momento. Gracias al presidente Gaviria y los apagones, algunas mañanas, algunas tardes y algunas noches en la Colombia de 1992 se pasaban jugando rayuela o leyendo cuentos. Me acuerdo que ese día le mostré a mi mamá el invento, le enseñé como el robot era pieza clave en la estrategia de dominación y el sistema que lo proveía de energía. Me acuerdo, y ahora ella me lo recuerda, que me quitó a mi autómata y me explicó los peligros de la electricidad, recuerdo que la odie por eso solo un momento, hasta que fue hora de salir y jugar, la bacteria todavía no estaba lista, debía ir donde mi compañero científico loco para arreglar las cosas, la conquista del mundo estaba tan cerca…

Otro extracto sobre cine en “mi diario”

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…El Colombiano quiere ir a la muestra de cine de Cartagena pero tiene que ir a la biblioteca y Lina lo entiende pero entonces El Colombiano la acompaña, y le dice que si algo le cae y se va para el auditorio cinco para ver algo que resulta ser horrible y huye. Va a donde debería haber estado antes e investiga, se encuentra con Alejandro, ese que era su mejor amigo en el colegio, regresa a la cinemateca para verse los decálogos de Krzysztof Kieslowski que resultan ser buenísimos y mega reflexivos noaptosparamenoresde18añosycristrianosirredentosoenprocesodebeatificación, el primero Amaras a Dios Sobre Todas las Cosas es increíblemente bueno trata de un niño y su padre y el hombre representado en la tecnología y lo tangible del mundo y entonces el niño es como genio, piensa El Colombiano, es como superdotado y viven en una casa de hombres rodeada de tecnología de punta y donde está Dios entonces en sus vidas, pero el niño quiere hacer el catequismo y el papá bueno si lo quiere que lo haga, sigue pensando El Colombiano, y todo es bueno en la vida de los dos hombres y entonces el niño que espera la llamada de su madre que vive en otro país y el papá que le adelanta el regalo de navidad, patines para hielo, pero antes una prueba y verifica con herramientas de los hombres la fuerza del hielo y un ensayo con la formula de la presión y luego caminar sobre el hielo y todo esta bien hijo, puedes patinar si quieres, porque el niño quería, pero al otro día algo pasa, un señora lo llama y parece que el hielo del lago se derritió o algo parecido, por eso las ambulancias y los carros de bomberos pero el está seguro de haberlo hecho bien, de haber calculado, de haber usado la formula correcta, entonces que esta mal, por que su hijo no esta con él, y de pronto otro niño que es amigo de su hijo y la respuesta a esa pregunta que no quería hacerse, y si Alex estaba patinando y el mundo que se desploma y solo queda correr a la iglesia para descubrir que la agua bendita está congelada y hielo por doquier y entonces por que mi hijo pero no lo dice pero El Colombiano lo intuye y si, porqué querer a un Dios en el cielo que permite eso, capricho divino demostrarle a un hombre todo su poder matando a su hijo, todo esto dicho sin decirlo y mil cosas más en el aire y no hay tiempo para pensar porque inicia el segundo decálogo que se llama No Jurar su Santo Nombre en Vano, la historia de un doctor y un paciente y la esposa de ese paciente y el amante de esa esposa, y como mentir sí salva, porque mintiéndole a la esposa salva dos vidas, y entonces por que es pecado y por que es un mandamiento y todo eso, el paciente esta al borde de la muerte y la esposa quiere saber si sobrevivirá porque espera el hijo de otro hombre y entonces si sobrevive tiene que abortar y sino se va con el amante, al final la palabra del medico salva al bebe en camino y eso le da fuerza al moribundo y se salva y cree que el bebe es suyo y todo esta bien aunque se haya roto otro mandamiento.

Extracto sobre cine en “mi diario”

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…y todo bien vamonos a ver la película y El Colombiano trata de alargar el momento de la partida porque le ha dicho a Camila que vayan a vérsela y ella le había dicho que sí, si iba con él, pero ahora no baja, todos se van y El Colombiano parte con ellos dejándola atrás pero sabiendo que de seguro ni se acordaba de la pelí que resulto ser bastante buena Flores Rotas o Broken Flowers de Jim Jarmusch y que contaba la vida de un tipo al que todo le pasaba por encima y también era con la súper nena que había visto el otro día Julie Delpy y con el mismo de Lost in Translation Bill Murray que en está película interpretaba a un ex Donjuán llamado Don Johnston al que lo abandonaba una de sus novias y el no le daba mucha importancia, aunque la quería mucho y todo eso pero en el piso una carta de sobre y papel rosa con letras rojas y entonces su amigo y motor lo empuja a que busque a su hijo, porque la carta esa dice que tiene un hijo y la posibilidad de una vida, porque lo tiene todo pero no, algo falta y lo sale a buscar, pero no sabe o no quiere saber si quiere una vida y se siente perdido cuando regresa a casa y todo sigue como antes, incluso la chica que lo ha dejado quiere volver con él pero ya no es lo mismo, al menos ya no siente igual porque no está solo y después de todo su vida no se ha ido al caneca y se puede sentir feliz y todo eso porque en la calle encuentra a un joven que podría ser su hijo y lo es por unos minutos y el joven huye porque Bill Murray sugiere ser su padre y todo se complica y gira cuando ve a otro joven en un carro que se asemeja a él y la cámara se mueve alrededor de su cabeza y entonces de verdad su vida si está trastornada. Luego de la película El Colombiano sale de cine y enciende un Marlboro azul…

Disclaimer
Este “extracto” pertenece a un diario que empecé a escribir hace como año y medio, me disculpo por la escritura, casi sin puntos, casi sin oraciones, pero en ese momento era una especie de imperativo… sobra decir que el que les escribe ahora es El Colombiano. Otra cosa, por que subir vainas tan viejas al blog, por qué no haberlas subido justo después de escribirlas, ¿porqué? ¿porqué? hummm because…

El hombre que vivía cinco minutos en el futuro

Intermission
En esta ocasión un “mini cuento” de uno de mis escritores preferidos de todos los tiempos, el gigantesco Rodrigo Fresán. Este letras las deja escapar en el primer cuento-capitulo de La velocidad de las cosas, ojala quien lo lea le pique un poco el bichito de la curiosidad y lea el libro completo, no se lee en cinco minutos pero el tiempo se te va a pasar volando…

Había una vez un hombre que vivía cinco minutos en el futuro. Cinco minutos y nada más que cinco minutos adelantado en relación al resto de los vientos y de los amaneceres, de las personas y de los animales de este planeta.
No es que semejante don le sirviera demasiado. No podía, por ejemplo, ganar fortunas en las carreras de caballos ni en la lotería. Tampoco hacerse rico iluminando profecías importantes. Cinco minutos eran muy poco tiempo.
Apenas lo suficiente para saber que en cinco minutos iba a empezar a llover; que su insoportable primo golpearía a la puerta y el tiempo justo para apagar todas las luces; que el asesino era éste y no aquél en esa novela policial o en esa película; que ella iba a llamar por teléfono para regalarle o mentirle aquello que esperaba desde hacía mucho más que cinco minutos.
Contar cinco veces hasta sesenta. Contar hasta trescientos. Contar despacio como si se contaran postes de electricidad en el camino, autos, latidos de corazón, golpes.
El día en que el hombre que vivía cinco minutos en el futuro salió a la calle gritando que el mundo había llegado a su fin nadie le creyó, claro; pero tampoco tuvieron demasiado tiempo para reírse del hombre que vivía cinco minutos en el futuro.

jueves, 30 de agosto de 2007

Billie Holiday – Quintessential

Todo empieza con una definición tipo Larousse del artista: Eleanora Fagan Gough, alias Billie Holiday alias Lady Day, nace en Filadelfia (Pennsylvania) el 7 de abril de 1915. Al momento de su nacimiento sus padres son demasiados jóvenes como para enfrentar tal responsabilidad, lo cual lleva al señor Clarence Holiday de dieciséis años a abandonar a la señora Sadie Fagan de trece cuando Eleanora no tenía más de dos.

La infancia de miss Eleanora Fagan no es del todo feliz, vive junto a su madre en un pobreza extrema lo cual la lleva a trabajar desde muy joven. A los once años es violada por primera vez en el colegio católico donde estudia; a los catorce, de nuevo, es violada por un vecino. Tras esto trabaja como prostituta por un tiempo, de esta forma puede recoger un poco de dinero y ayudar a su madre. 1930 es el gran año, miss Fagan busca empleo y se prueba como bailarina en un local llamado "Pod's and Jerry's", la audición no funciona del todo bien, nadie sabe en realidad porqué termina cantando, pero lo hace y el tiempo mismo se detiene en la barra. Canta “Trav’lin All Alone” y lo demás calla, todos los ojos se dirigen al escenario, a la pequeña señorita que canta con más que el alma. Desde ese momento los acontecimientos se suceden rápidamente, miss Fagan pasa a llamarse Billie Holiday, canta junto a la orquestra de Benny Goodman por unos años y actúa en el teatro “Apollo”. Pasan los años, canta junto a la orquesta de Duke Ellington en la película “Simphony in Black”, conoce a Ben Webster, a Johnny Hodges, a Bunny Berigan, a Roy Eldridge y, sobre todo, a Lester Young. Canta junto a Louis Armstrong “Do You Know What It Means To Miss New Orleans” en un película con muchos blancos enamorándose y muchos negros tocando jazz. En 1943 gana la encuesta de críticos de la revista Esquire, se hace adicta a la heroína y permite que las miles de personas que la escuchan toquen el cielo con las manos. Canta “Strange Fruit” y la escuchan Martin Luther King y Malcolm X.

En 1950 viene la debacle, continuas recaídas por el abuso a la droga arruinan una voz que sin embargo mantiene su esencia, su languidez, su sentimiento. Se casa o ya está casada con su último marido, Louis McKay, quien la trata como una caja registradora. En esa época es la adicta más conocida del país, a los 43 años, en 1958, graba su último álbum de estudio “Lady in Satin”, pero ya no es la misma. El 17 de julio de 1959 muere en la cama de un hospital victima de una cirrosis hepática mientras un policía intenta esposarla acusada por consumo de heroína.

Southern trees bear strange fruit,
Blood on the leaves and blood at the root,
Black bodies swinging in the southern breeze,
Strange fruit hanging from the poplar trees.
Pastoral scene of the gallant south,
The bulging eyes and the twisted mouth,
Scent of magnolias, sweet and fresh,
Then the sudden smell of burning flesh.

Lejos de todos sus problemas, apartándonos de la que en apariencia fue la vida de una “rockstar pionera” está eso que había en su voz. Las canciones no las componía ella, los arreglos musicales eran hechos por las grandes Bigbands de la época, ella solo tenía su voz, la melancolía, el sentimiento de quien deletrea su testamento. “They Can't Take That Away From Me” significó en una época muchísimo para mi, incluso escribí un guión donde la canción era pieza clave y leitmotiv. Puedo decir también que esta canción hacía parte del soundtrack de mi recientemente finalizada relación, era lo que bailamos juntos cuando creíamos que todo eso que llamábamos de muchas formas iba a durar para siempre, la canción que escuchamos una y otra vez mientras nos pisábamos los pies, mientras nos mordíamos en las orejas.

Lo anterior se puede resumir en una postal, es 1942 y es Nueva York. En Europa la gente muere en una guerra y en la calle 52 Oeste un local de jazz. Un joven de unos dieciocho años en el fondo del bar, el humo de habano y el gusto a whisky en el aire. Truman Capote, recién salido del sur, antes de escribir “Otras voces, otros ámbitos”, antes de entrevistarse a si mismo, contemplando a la mejor y más grandiosa cantante de la historia americana. Miss Billie Holiday en el escenario, con una orquídea en el pelo, la mirada perdida y sumida en la droga. Desde donde está, miss Eleanora Fagan Gough (a.k.a) Billie Holiday (a.k.a) Lady Day tiene tiempo para sentirse mal, como dentro de una mala película que protagoniza Diana Ross, una luz apenas púrpura la ilumina a medias mientras se mueve de un lado para el otro, casi sin quererlo, mientras canta desde el fondo de su corazón, mientras su boca se retuerce al cantar: Good Mornin’, Heartache / You’re here again to stay… Capote aplaude, no sabe que tan importante es este momento para él.

We may never, never meet again
On the bumpy road to love
Still I'll always, always keep the memory of
The way you hold your knife
The way we danced till three
The way you changed my life
No, no they can't take that away from me
No, they can't take that away from me

Igmar Bergman o de todo lo que quisiera hacer algún día sino me estuviera vedado

Esto va un poco tarde, casi un mes tarde, exactamente 27 porque esto lo escribo ayer o 28 porque lo complemento hoy, pero pregunto ¿cuando es tarde para un adiós o para un homenaje? Creo al menos que un mes no lo es tanto. Por mi parte lo tomo por el lado griego del asunto, dando al héroe el tiempo prudencial para celebrar su memoria y, claro, juegos en su honor. Aquí están, estos son, unos cuantos fuegos artificiales en conmemoración a mi predilectísimo, a mi autor preferido y más querido de todos los tiempos.

Que más se podría decir de Bergman, ríos de tinta han corrido, metros de celuloide se han revelado por él. Decir que Bergman nació en Upsala (70 km al norte de Estocolmo) el 14 de julio de 1918, hijo de un pastor protestante, recibió una educación severa y austera. Esa formación religiosa fue la que probablemente marcara carácter e impregnara su cinematografía. Estudió en la universidad de Estocolmo y aprendió a dirigir con un grupo de teatro estudiantil llevando a escena obras de Strindberg y Shakespeare. A partir de 1944 conjugó el teatro con el cine. En sus inicios ayudante de dirección, Bergman hizo su primer filme "Crisis" en 1945. La decisión de dedicarse al cine la tomó cuando se dio cuenta de que, para él, el único medio moderno para expresarse era la gran pantalla. "Hacer películas es para mí un instinto, una necesidad como comer, beber o amar", declaró Bergman en una ocasión.

Entre sus más de 40 películas destacan "Fresas salvajes" (1957), "Gritos y susurros" (1972), "Secretos de un matrimonio" (o "Escenas de la vida conyugal", 1974) y "Sonata de otoño" (1978). En 1976 se instala en Alemania por problemas con el fisco sueco y al año siguiente estrenó "El huevo de la serpiente", sobre el ascenso del nazismo. De vuelta a Suecia rodó "Fanny y Alexander" (1982), una obra sobre su infancia y su pasión por el espectáculo, que recibió cuatro premios Oscar. En 2003 volvió a ponerse detrás de la cámara y dirigió una película para la televisión sueca, "Saraband". Considerado como un director de actrices, dio sus mejores papeles a intérpretes como Maj Britt Nilsson, Harriett Andersson, Eva Dahlbeck, Ulla Jacobsson y Liv Ullmann.

Tras la muerte de su última esposa, Ingrid, en 1995, Ingmar Bergman residía una gran parte del año en la isla de Faaro (al norte de Gotland), en el mar Báltico, que sirvió de escenario para varias de sus obras. Comandante de la Legión de Honor, miembro de la Academia de las Letras de Suecia y reputado dramaturgo, Bergman reveló su vida privada y profesional en los libros "Linterna Mágica" (1987), "Imágenes"(1993) y "Niños del domingo" (1994), adaptado a la gran pantalla por su hijo Daniel. Casado cinco veces, Ingmar Bergman tuvo nueve hijos. Actualmente se concede un Premio Bergman a los jóvenes talentos del cine sueco, que son como los 'Oscar' del país nórdico.1



La primera película que vi de Bergman fue Persona, en una clase, creo, de análisis audiovisual con Oscar Campo. Ese día empezó de nuevo el cine para mí, primero había sido Eisentein y la fuerza del montaje de atracciones, las imágenes que chocaban unas con otras, pero Bergman era otra clase de poesía, la poesía justa de un rayo de luz colándose por el objetivo de la cámara, la poesía de mirarse en un espejo y encontrar a otro que no nos es del todo indiferente. La atracción por el cine de este sueco creció rápido y más aún por culpa de, o gracias a, ese inmenso fotógrafo suyo, Sven Nykvist.


Pero lo de Nykvist es otra historia, el muerto que me duele hoy es otro, aún no sé cual es el mejor Bergman, no he visto todas sus películas lo cual no es bueno pero lo poco que he podido ver es lo que se considera como “lo mejor” a saber, "Gritos y susurros", "La hora del lobo", "Como en un espejo", "El séptimo sello", "Fanny y Alexander", "Fresas salvajes". Igmar Bergman o de todo lo que quisiera hacer algún día sino me estuviera vedado; cuando se escribe usualmente uno es fiel a un estilo, a una escuela que le agrada (en mi caso está Fresán, Guillermoprieto, Cortázar, Borges, el mismo Bergman, Kusturica, Lynch, la nena Coppola, Baricco, Capote y otros tantos disímiles), dejar que el periodismo, el cine y la literatura sea un poco más cercanos. Bergman en este caso me ayudó para tratar de darle a la mujer un papel más que importante en todo, para hacerla centro de la narración, para dejar que te mire a través de la pantalla, directamente a vos, directamente al corazón. He tratado, claro, de ver, de mirar como lo hacían los grandes; la dirección de fotografía me encanta, me encanta escribir, me encanta el fútbol, aunque lastimosamente no hago una cosa mejor que las otras, y ahora, a puertas de mi graduación estoy peor que en el principio, pero esta vez con menos tiempo, sin saber que hacer, sin saber si dedicarme a una cosa o a la otra, sin saber en seguir trabajando de “periodista” como hasta ahora o irme a terminar de estudiar cine a algún otro lado, esperando a que tal vez no sea muy tarde como lo dijo Bill Buford en alguna crónica sobre comida italiana “Y esa misma cabeza, después de ser advertida, se sumió en una tristeza shakesperiana, reconociendo los limites de la mortalidad y viendo con desaliento las muchas cosas en la vida que estaban ahora, debido a la edad, definitivamente más allá de su capacidad, como las altas matemáticas o las sutilezas infinitesimales de la biología molecular” aunque aquí el buen Bill hablaba de hervir pasta en mi caso, a los 22 años y siendo pesimista, me parece que ya es ahora de ser y hacer. Roger Federer tiene 26 años y ha ganado 50 títulos de la ATP. Truman Capote escribió su primer libro “Otras voces, otros ámbitos” cuando tenía 23 años. La esperanza está allí, en saber que aún tengo un año o talvez otros cinco.

Woody Allen era otro gran admirador de Bergman, para su parte de “Historias de Nueva York” tomó prestado a Nykvist para que le fotografiara la película. Es claro también que en varias de sus cintas manejó aspectos de la filmografía del sueco, cuando se enteró de su muerte declaró ante los medios lo siguiente que, de nuevo, extraigo de los cables que envió ese funesto 30 de julio la AFP:

NUEVA YORK, 30 Jul 2007 (AFP) - El director de cine norteamericano Woody Allen rindió homenaje este lunes a Ingmar Bergman y despidió al admirado cineasta sueco con un último chiste.
"Me entristeció la muerte de Ingmar Bergman. Era un amigo y sin duda el mejor artista cinematográfico de la época que me tocó vivir", dijo Allen en un comunicado tras la muerte del cineasta en la isla sueca Faaro.
"Me dijo que temía morir en un día muy, pero muy soleado, y no puedo más que esperar que haya estado nublado para que haya tenido el tiempo que él quería", agregó.


Solo queda decir, supongo, paz en la tumba del más grande y también, como olvidarlo, ese mismo 30 de julio murió en Roma otro gigante (que está pasando en el mundo ¿Será el calentamiento global? ¿Será George W. Bush?) Michelangelo Antonioni, ícono del cine introspectivo, un rest in peace per lui anche.



1 Tomado de diversos cables de prensa de la AFP, así como las fotos. ¡Gracias agencia!

miércoles, 15 de agosto de 2007

Remacanudo el tal Liniers

Liniers, el caricaturista, el que pinta monachos, el que le pintó, creo y especulo, la carátula del posible nuevo álbum a don Andrés Calamaro, con un posible titulo La Lengua Popular. Wow y la onomatopeya vale para los dos, para Calamaro en su incesante crear y para Liniers que cada día regala una sonrisa e incluso abrazos en sus tiras.

La primera vez que supe de él, y eso es recurrente el hacer memoria, leí un articulo que, creo, escribió mi favoritisima Leila Guerriero, Leila entre otras cosas me “regaló” en un articulo parecido a Juana Molina. Liniers como la felicidad, Liniers como el prócer del río de la Plata, Liniers como el mismo. Pensé que iba a ser difícil encontrar algo de él, que esa alegría iba durar lo que el reportaje, pero no, más fácil no se pudo, Liniers es conciente de que gran parte de Latinoamérica lo sigue y en sus blogs autoliniers.blogspot.com, macanudoliniers.blogspot.com y otro que no recuerdo sube constantemente las tiras que va haciendo a diario, aunque en macanudoliniers lo que hace es una especie de “biografía viñetada” donde dibuja lo que le pasa a él y a su esposa en su vida ordinaria, creo que incluso en una de esa tiras le propuso matrimonio, creo que también por dibujar pingüinos se fue a la Antartida, creo que ya lleva publicados dos libros que no he podido conseguir, una chimba el tal Liniers.

En fin, no sería “fan” de este hombre si no fuera por sus tiras, sencillas con personajes increíbles como Johnson, el tipo del disfraz amarillo, y su amigo Carlitos Pajarito, que siempre están en busca de la felicidad, al menos Johnson porque Carlitos no busca cosas tan complicadas; Lorenzo y Teresita que si ser la pareja ideal, lo es; y están también los duendes, el coso amarillo el coso verde el coso azul, Oliverio la aceituna, el misterioso hombre de negro, las historias de la gente normal, las cosas que, a lo mejor, le pasaron a Picasso y Pablo Neruda. A mi, personalmente y creo que es un poco obvio, me encanta cuando salen Enriqueta, Madariaga y Fellini. Me encanta Enriqueta en su pose Mafalda, pero menos politizada y sin Miguelito, me encanta Fellini el gato y su vida de sábado eterno, me encanta Madariaga que es un oso de felpa y no hace mucho.

La otra vez había pensado en escribir cuentos con base a caricaturas de Liniers, pero no quise empezar porque mi habitual “perseverancia” me llevaría a escribir uno o dos, como cuando lo de los verbatines, pero igual, después les va uno o dos de ellos, tal ves salen cosas buenas, habrá que esperar.

Me tomo una pequeña libertad:





Felicitas Est Parvus Canis Calidus

A v.
Lo difícil de la felicidad está en alcanzarla y mantenerla. Podes creerte el dueño de todo y ser el dueño de todo, pero ignorás que a ella, a la felicidad, la arrastra el viento cuando barre con las hojas secas o la eleva alguien en una cometa. Y esa es tu felicidad, la que te pide piola y vos la dejas que se vaya, que lentamente se pierda de vista y le seguís dando piola hasta que ya no más en el cielo y ves que la piola esta en el suelo y no se sabe si tu felicidad salió volando o cayó en otro lado para que alguien más la encuentre, para que alguien más disfrute.
Entonces te golpea la felicidad en la cabeza y esa cometa nueva ahora es maravillosa porque es sólo tuya que la encontraste primero; la escondés porque siempre se piensa que se puede perder, ¿y que harías sin esa felicidad nueva que te dio en la cabeza? sí alguien te la reclamara y te dieras cuenta que la felicidad de la que gozás no es tuya, pero lo es mientras siga escondida, porque en eso ya hay un placer oculto. Entonces seguís siendo normal y todos son normales, porque, como la tristeza y la rabia, tu cometa está escondida debajo de la cama donde nadie sospecha que está, donde nadie sospecha que la tenés. Y seguís con tu vida hasta que quieres que tu cometa remonte los cielos y ser feliz viéndola elevarse hasta perderse de vista, y la sola imagen te evoca todos estos sentimientos.
La cometa que se lleva todo lo que te molesta y vos sólo te quedas con lo que te gusta de tu vida, el resto desaparece y se va volviendo más pequeño a medida que sopla el viento y soltás más piola, hasta que ésta se rompe y la cometa cae o se sigue elevando mientras vos cruzas una calle u otra pensando en que no sos feliz y que lo único que te hacía así desapareció en un instante y que te quedaste sin nada, como al principio, cuando no tenías esa cometa. Entonces algo te fuerza a conseguir otra, igual de bonita, con los dos puntos verdes que te miraban y querés otra, pero las cometas así son difíciles de conseguir, y te agotas porque ya no pensás en otra cosa, ya no es como antes que sabías que tu cometa estaba allí y no te preocupabas por nada más porque podías volarla cuando quisieras, incluso cuando no quisieras, y la pena te invade mientras un perro se acerca, sucio, de calle, se sienta a tu lado y no espera nada de ti, sin embargo sus ojos brillan a pesar del mugre, de ser otro de la calle.
Luego se levanta y sólo podés contemplar esa cola que se mueve.

11.08.04 dos meses y trece días 29.05.04

domingo, 5 de agosto de 2007

El hoy y ahora del profesor Moncayo

Al profesor Moncayo lo que le dejó la caminata fue mucho, aunque no todo lo que le dejó fue bueno. Aunque no todo lo malo que le dejó fue tan malo también lo bueno que le dejó no lo fue tanto. Me explico. Primero lo bueno que no es lo más importante, Moncayo hizo ejercicio como nunca caminando los más de mil kilómetros que separan su casa en Nariño de Bogota, hizo nuevos amigos, despertó la conciencia de millones de colombianos que están viviendo el mismo flagelo que él. Cuando pasó por Fusa se montó al escenario a cantar con Julio Navas en el Show de las estrellas y es probable que el gran Jorge Barón le haya dado la famosa y certera pataita de la buena suerte.
Ahora la malo, lo mejor y lo más importante, el profesor Moncayo caminando mientras Uribe planeaba como salir ganador y aclamado. Moncayo caminando y los políticos caminando dos cuadras con él, a penas las suficientes para que les sacaran un par de fotos con el “caminante por la libertad” despedirse y salir para su sede con aire acondicionado a descansar el supremo esfuerzo, como lo hizo Navarro en Nariño o el gobernador Garzón acá en el Valle, como lo fueron haciendo tantos durante su viaje.

Pero lo del miércoles y el jueves fue triunfal. Primero, el miércoles y la recepción en Bogotá, Moncayo todavía tenía la palabra, aún se podía dar el lujo de rechazar al gobierno en cabeza de Pacho Santos. El Jueves Uribe se dirigió al la carpa donde se había instalado el profesor Moncayo, justo al frente de la Casa de Nariño y hablaron, luego Uribe se dirigió al país montando un consejo comunitario frente a la Plaza de Bolívar donde dijo que no podía aceptar lo que le había propuesto el profe. Es clara la posición del presidente, el no quiere cometer los errores de pasados gobiernos, en el 2002 gran parte de los colombianos votaron con él para que al fin hubiera alguien firme ejerciendo el poder. Entonces el presidente siguió firme en su determinación a pesar de las lágrimas forzadas de un Moncayo que no se daba cuenta del error que había cometido al hacer exigencias que nadie le iba a cumplir. Lo que debió exigir el profesor fue la liberación de los secuestrados y punto, al exigir acuerdo humanitario y el despeje de Pradera y Florida cuando una cosa no tiene que ver con la otra hizo que la lucha de un padre se politizara.
Es probable que ahora la guerrilla se manifieste diciendo ante el mundo que la caminata del Moncayo fue a favor del despeje y Uribe sabiendo esto hizo gala de sus dotes de orador de plaza de mercado y convenio a la mayor parte de la opinión pública de su parte. Difícil, a su lado el profesor se esforzaba por llorar abrazado de su esposa, talvez pensando en que debió meditar mejor sus propuestas, en que debió seguir pidiendo solamente la devolución de los secuestrados, en dejar de echarle la culpa solamente a Uribe de los secuestros cuando los únicos responsables son los actores armados, y en su caso particular, las Farc.
El sábado Moncayo pidió una mesa de dialogo entre familiares de secuestrados y varios políticos, entre ellos el gobernador Angelino Garzón, el alcalde de Medellín Sergio Fajardo y el alcalde de Bogotá, Lucho Garzón. Por ultimo le pidió a las Farc que respondieran a las peticiones hechas por él el pasado jueves, todo augura, gracias a la lógica guerrillera, a una espera tan larga como la que ha tenido que soportar su hijo en cualquier lugar de la selva.

miércoles, 18 de julio de 2007

Sobre Federer y sus alas rotas

Nadal y Federer o Federer y Nadal, es lo que se ha repetido los últimos dos años en las principales finales de los torneos de la ATP en el mundo. Federer clasificado como siembra número uno y Nadal pisándole los talones, cada vez jugando mejor, siempre ganándose el Roland Garros y dejando a Roger sin el anhelado Grand Slam, ya que Federer siempre gana en Australia, Estados Unidos y Wimbledon.

Este domingo se jugó la final del campeonato del All England club en Wimbledon, que se juega, como pocos, sobre césped. Se enfrentaron de nuevo, como hace unas pocas semanas en Paris, Roger Federer y su doppel Rafael Nadal donde ganó Nadal, pero casi gana Federer. Esta vez ganó Federer pero por poco, porque Nadal ya no solo gana en polvo de ladrillo. En el quinto set Nadal pudo haberle quebrado el saque al suizo dos veces y entonces la historia sería muy distinta y nadie hablaría de los cinco títulos consecutivos en el All England ni las obligadas comparaciones con Björn Borg.

Parciales de 7-6, 4-6, 7-6, 2-6, 6-2 le dieron la victoria al suizo que se lanzó sobre el césped para llorar la hazaña conseguida tan pronto, los once títulos de Grand Slam y la proximidad del US Open para acercarse al record de los 14, para mirar más de cerca la gloria de convertirse en el mejor tenista de toda la historia.



Roger Federer parece un pájaro. Sus golpes son precisos como el aletear de un ave de presa. De repente la raqueta se alza en el aire solo un momento para alcanzar la pelota y descender para lograr un ace. Perfecto, el triunfo de la evolución, como un martín pescador, como un cormorán o una águila pescadora.
La foto que uso para acompañar este texto corresponde a la pasada final del Roland Garros donde Federer, como ya lo he dicho, perdió ante un Nadal imbatible sobre ladrillo, aunque antes del partido los expertos presagiaban otra cosa ya que Roger le había ganado a Nadal la final del master de Hamburgo quitándole al español la que estaba destinada a ser la racha más extensa de victorias sobre esa superficie. Federer batió sus alas pero estaban rotas, Nadal las quebraba con cada devolución haciendo de su juego nada, llegando a cada pelota que el suizo ubicaba en la parte más lejana de la cancha, como un perro de caza. Un perro que recoge un faisán que ha visto trunco su vuelo luego de una precisa ráfaga de perdigones.
Cayó el suizo hace varios días y ahora cae el español, se podría decir que volvió a remontar el vuelo, se podría decir que pronto no va a volver a ganar porque lo que se viene es un Nadal imbatible. Aún así prefiero la exacta maquinaria suiza de Federer al sudor y la tierra de Nadal. Prefiero el aletear preciso de sus alas luego de un smash al ladrido furioso del español al ganar una pelota que cualquier otro hubiera perdido.
Cualquiera puede discrepar.