lunes, 3 de septiembre de 2012
Vigésimo séptimo día
sábado, 18 de agosto de 2012
Vigésimo sexto día
Sí, el día de El Caleño será perfecto.
martes, 8 de mayo de 2012
Vigésimo quinto día
PD: Ayer, hoy o hace unos días, murió Maurice Sendak. Tenía que decirlo. Sailing home.
martes, 3 de abril de 2012
Vigésimo cuarto día
viernes, 30 de marzo de 2012
Vigésimo tercer día
viernes, 16 de marzo de 2012
Vigésimo segundo día
jueves, 15 de marzo de 2012
viernes, 30 de diciembre de 2011
Lo mejor del 2011
Siguiendo con esta tradición, variándola tan sólo un poco pero manteniendo la esencia, dejando escurrir los “greatest hits” versión 2011, escribo lo que, al parecer, fue lo mejor del año. Injusta e insensata como todas las listas, dejándome llevar por la tiranía del último momento que nubla hechos relevantes ocurridos durante los primeros meses del dos mil once. Termino esta lista el primero de enero cuando, por alguna razón, soy feliz. Hace mucho no podía decir esto pero ahora lo hago con todo fundamento. Este es un intento grande para hablar claro y fuerte. En fin, aquí están, estos son…1. Una del otro año aunque cada vez menos: Mantener este blog, a pesar de la desidia, las dilaciones y la procrastinación. Seguir escribiendo.
2. Encontrar a la chica lunar.
3. Ser feliz en el trabajo.
4. Dejar ir. Quizá sea lo más difícil que he hecho pero también de lo más satisfactorio. No se avanza sino se olvida. Ha dolido, claro. Personas que tenía atadas al corazón, pero ahora que no están, ahora que al fin he dado el paso y las he ido dejando de a poco, se siente bien. Adiós a tantas consonantes que poblaban este blog (excepto MC).
5. Volver a ver a ver a MC, tener la total certeza de que ella es mi hermanita del corazón.
6. Mantener las dreads, aunque cada día tenga ganas de cortarlas.
7. Seguir siendo el mismo de siempre.
8. Seguir con Rayuela.
9. Seguir aprendiendo, nunca dejar de aprender.
martes, 29 de noviembre de 2011
Vigésimo primer día

Siempre pensó que era una buena persona. Que era diferente a los otros y eso, en cierta forma, lo enorgullecía. Pues no, es igual a todos y la realidad lo avasalla. Pasa por encima de él como nunca antes. Como se ha dado cuenta de su nueva condición, El Caleño toma decisiones, se aleja de su pasado. Dando palos de ciego, como siempre. En estos días le pasan cosas que nunca le habían pasado. Tratar de olvidar a personas a las que quiso demasiado. Tratar de hacer a un lado todo ese sentimiento que queda pero que era necesario tirar por la borda. No se avanza si no es así, piensa El Caleño mientras busca una foto a blanco y negro que acompañe este post y que sea totalmente contradictoria.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Vigésimo día

Hace mucho, mucho, no escribo aquí. No sé si he perdido las ganas o es falta de tiempo, quizá es porque pienso que ya no hay mucho que decir. La verdad me siento seco, agotado. Justo en este momento espero. Sentado frente a mi escritorio espero a que se mande todo a imprimir y también aguardo una respuesta mucho más importante. Tan solo un saludo que cambie todo y mientras tanto siento un vacío en el estomago casi inabarcable.
Estos meses han sido de increíbles altibajos. Un camino lleno de baches que se han sabido esquivar con mayor o menor destreza. Todo ha sido tan bueno y tan duro. Cada día he aprendido tanto. Cada día ha sido tan largo. Cada día me quiero acostar más tarde, que se demore más en empezar el próximo día. Cada día me quiero levantar más temprano, empezar de cero todo. Sí, días así.






