miércoles, 13 de agosto de 2008

jueves, 7 de agosto de 2008

Ejercito realista

Hoy se conjura una nueva paradoja histórica. A casi 200 años del grito de independencia colombiano y la Batalla de Boyacá, el ejército de nuestro país volvería a luchar bajo bandera española.
Altas fuentes militares anunciaron que el próximo año se enviaría un contingente militar a Afganistán que reforzarían a las unidades militares españolas apostadas en el país asiático. Según se afirmó, las tropas colombianas ayudaran en labores de antinarcóticos y en remoción de minas antipersonales. La política de seguridad democrática es tan buena y da tan grandiosos resultados que, según Vladdo, ya nos toca exportarla.
Según se dejó entrever, España agradecería el gesto colombiano nombrando un nuevo virrey.


martes, 29 de julio de 2008

Octubre color Salmón

La pirotecnia vocal llega hasta nuestras casas. En poco menos de tres meses tendremos el honor, el placer y el privilegio de escuchar en directo, en Cali, al señor Andrés Calamaro. La emoción es casi indescriptible, sentimientos encontrados en este año 2008 que trajo consigo a Iron Maiden y a este otro monstruo, al argentino que saca discos cada vez que quiere, que canta como el solo.
El pasado miércoles se confirmó la noticia de que Andrés Calamaro no sólo cantará para Medellín y Bogotá sino que abrirá una fecha extra para Cali. Es justo premio para esta ciudad que delira por el Salmón, suficiente espera la de todos estos años. Suficiente humillación sería verlo cantar y pasearse por un escenario de una ciudad que no fuera la nuestra. Será el 18 de octubre, desde cualquier lugar de Caliwood. En el Pascual Guerrero, en el teatro Jorge Isaac, en Cañaveralejo, en los Cristales, en Univalle, en el Parque de la Música donde quiera que el empresario ose subirlo el encuentro será mágico.
Reflexionando un poco pienso en que lo más probable es que toque en la plaza de toros de Cañaveralejo. Ayer, Gustavo Gómez, el de Caracol Radio no el diseñador, le hizo una entrevista al Salmón. En ella Calamaro afirmaba que a veces le tocaba ser un poco toro y torero, como cuando canta en Pamplona, saltar al ruedo, luchar contra el mismo. Contra las rimas, contra el sudor, contra el publico que a veces quiere cantar más fuerte que él. Otro juego de banderillas para Andrés y Media Verónica no es más una canción, es un pase. Torero toro, serpiente que se muerde la cola, anillo de Moebius. Libro de arena, canción eterna y unos ojos profundos, casi sin final, detrás de unas gafas negras.
El otro día se excusó por no haber estado nunca en Colombia, se disculpó y dijo no saber que pasaba. Dijo después que lo que iba a pasar entre Colombia y él iba a ser épico. Seguro… hay que estar listos para esta batalla.

Pd1: Cuando vea a L le digo que vaya conmigo al concierto. Ojala diga que sí.
Pd2: Desde el próximo domingo, y por motivo de esta magna ocasión, voy a intentar escribir un cuento semanal, o una historia da lo mismo, con una canción de Calamaro. No importa lo ocupado que esté, siempre voy a tener tiempo para esto, además las canciones de Calamaro son historias en si mismas. No voy a tener que pensar mucho.

domingo, 20 de julio de 2008

Smile more

¿Sabes como conseguí esta cicatriz? Veras, cuando era joven trabajaba en un MacDonalds. Mi jefe siempre me decía que debía recibir a los clientes con una sonrisa, que tenía que tratarlos bien para que regresaran, para que disfrutaran su estadía. No era capaz, así que un día él entró a la cocina y me puso en el rostro el cuchillo con el que trozaba las cebollas. Me dijo “sonríe más”, después cortó.
The Joker, no lo dijo pero lo pudo pensar.


A veces es difícil decir que el verdadero protagonista de una película es el antagonista. Y no es raro, porque el mal es más divertido que el bien, tiene más matices. Franz Kafka una vez escribió que el mal era el firmamento estrellado del bien. Rodrigo Fresán, otro de mis preferidos, dijo que el Bien es infinitamente aburrido comparado con el Mal. Sólo hay una forma de ser buenos pero cada uno es malo a su manera. El mal aunque incorrecto atrae, el bien, bueno, el bien sigue las reglas.
El viernes vi el estreno de la nueva película de Batman, The Dark Knight, dirigida por Christopher Nolan, el mismo de Memento, y donde se nos muestra a uno de los mejores villanos de toda la historia. En esta película The Joker, interpretado por el desaparecido Heath Ledger, es gran y exclusivo protagonista. Esta entrega del hombre murciélago está basada en la novela grafica de Frank Miller, que ya nos regaló 300 y Sin City, quien vuelve a seducirnos con sus sentencias baratas y poderosas, del calibre de “this is Sparta”, con un moralismo que en ocasiones hostiga (como en el monologo del comisionado Gordon al final de la película). La magia de Miller no está en hacerle decir a los buenos cosas buenas, es en mostrar a los villanos como seres únicos con base a su comportamiento y diálogos. Así entonces tenemos la mejor secuencia de la película, en ella está Harvey Dent recuperándose de las quemaduras que le ha dejado una explosión que por poco lo mata pero que le ha quemado la mitad del rostro cuando The Joker, disfrazado de enfermera, ingresa a su cuarto. Antes ha prometido que hará explotar uno de los hospitales de Gotham, pero ahora viste una peluca roja y un uniforme rosado. Al verlo Harvey Two Faces enloquece, intenta matarlo pero The Joker lo detiene con uno de los mejores diálogos de toda la película. Le dice que no tiene nada que ver con lo que le pasó a su novia, que él no hace planes. “Sólo soy como un perro al que le han soltado la cadena y va tras un carro. Cuando lo alcanzo no sé que hacer con él.” Después le da un arma y se apunta a sí mismo en la frente, le dice que él es el caos, take a walk on the wild side podría preguntarle y lo trasforma. De ser el héroe de Gotham pasa a ser uno más de su villanos. Enloquecido Two Faces intenta acabar con todos los que tuvieron que ver con la muerte de su prometida, incluso Batman, el murciélago que durante toda la película se ve opacado por The Joker.
La única cosa que verdaderamente lamento es que no pueda haber una secuela con este genial The Joker, la muerte de Heath Ledger nos deja sin una actuación magistral y es un poco como con Lee en el Cuervo, la película de los 90 por excelencia, hubo una continuación pero el personaje no volvió a ser el mismo. Paz en la tumba de The Joker, smile more Ledger.


Una última acotación sacada de “La Velocidad de las Cosas”. Los héroes –no demoré en descubrirlo- luchan contra el Mal porque no pueden vivir sin él. Por eso en las historietas, los verdaderos villanos nunca son del todo aniquilados por el héroe. Se les ofrece una salida –el artilugio de un cuadrito que funciona como puerta trampa, escotilla, túnel o bomba de humo- para que pueda volver, para que la aventura continúe. El Mal tiene una constancia y una disciplina a las que el Bien sólo puede combatir una y otra vez con el más respetuoso de los asombros. De este modo, el Bien puede vencer una y otra vez; pero el inconmensurable triunfo del Mal reside en su permanencia, en sus ganas de seguir. Por eso, al Mal no le interesa el espejismo de una victoria temporal; por lo contrario, su verdadero triunfo reside en que nunca se le puede vencer del todo. Sí, el Mal es mejor deportista que el Bien: al Mal no le interesa ganar, al Mal le interesa competir.


domingo, 13 de julio de 2008

Se reanudan las relaciones bilaterales


Luego de meses de estancamiento en las relaciones entre Colombia y la hermana republica de Venezuela las cosas volvieron a marchar. Muchos hubiéramos preferido una lucha en el lodo o cubiertas de chocolate pero… las cosas tampoco son tan perfectas.

Everlasting love

Este domingo se jugó la final del torneo apertura de la Copa Mustang. La final enfrentaba al América de Cali contra el Boyacá Chicó en un partido de pronóstico reservado dadas las características de ambos equipos. El América como un exponente del fútbol rápido y vertical que se profesa en Europa y el Chicó de toque en el medio y manejo de tiempos más congruente con la escuela sudamericana. Una final no apta para cardiacos, una final para mentar todas las madres.
Como enfermizo hincha del América que soy, el domingo llegué a mi trabajo vestido enteramente de rojo. Gafas, camisa, tam, zapatos y maleta de color rojo, preparado para una fiesta que desde varios días atrás venia preparando en mi cabeza. Celebrar la estrella trece del equipo de alma, humillar a los hinchas del Cali, Nacional y Millonarios demostrándoles una vez más que el América es más grande que todos ellos juntos, que el rojo es uno sólo, que es sangre, pasión y alma. Lastima. Perdimos desde el punto penal luego de que Pablo Cesar Arango y Adrián Ramos fallaran sus respectivos lanzamientos. Así entonces Chicó celebró su primera estrella y yo, al igual que millones de colombianos, estuvimos al borde del llanto tras ver a nuestro glorioso equipo estar tan cerca del titulo y perderlo. No voy a hablar de actuaciones individuales o yerros colectivos, sólo queda decir que el equipo se desempeñó de buena forma a lo largo del torneo y si ahora me preguntan si merecimos o no ser campeones mi respuesta sería totalmente subjetiva.
En dos o tres semanas arranca de nuevo la Copa Mustang y en esta ocasión el torneo finalización (o clausura) tendrá equipos con nominas bastante reforzadas por lo que no le auguro al rojo mucha suerte. Espero que nos clasifiquemos al octogonal semifinal, espero que nos vaya bien en la Copa Nissan Sudamericana, espero que Calamaro de verdad venga a Colombia aunque si ninguna de estas cosas ocurre no importa, los voy a seguir queriendo. Por eso el titulo.

PD: Es increíble que no haya llorado el domingo tras el final del partido, de hecho todo lo he tomado de una forma muy madura. Me sorprendo a mi mismo, puede ser que estoy creciendo.

viernes, 4 de julio de 2008

Just a little time

A veces me cuesta darme cuenta de que tengo todo el tiempo que necesito. Tiempo para leer, tiempo para escribir, tiempo para ver fútbol, tiempo para ver cine, tiempo para poner en orden, o por escrito, mis sentimientos. Tengo un trabajo flexible que me da la oportunidad de disfrutar de mucho tiempo libre pero no lo aprovecho, de hecho no hago nada.

Hace poco más de un año, cuando trabajaba diariamente, lo único que quería era un día de descanso. Poder tirarme un rato en mi cama para abrir los ojos después, solo cuando me diera un poco de hambre o de sed. Ahora que tengo todo, todas las posibilidades se abren ante mí y no hago nada por ellas. Sigo tirado, lay down.

Y ya he dejado pasar cosas, o al menos eso creo. No he vuelto a llamar a la gente de esa revista que quería que fuera su “colaborador”, no le he dicho a esa niñita que de verdad la quiero, no he terminado de escribir ese guión que ya tiene seis meses estancado. Hay un dicho que me gusta repetir con frecuencia, no sé de donde lo saqué pero para mi ha sido una especie de consuelo “siempre hay tiempo hasta que se acaba”. Siempre hay tiempo hasta que se acaba y me lo repito como si fuera un mantra, como si en esas justas palabras residiera toda la verdad, sin saber que cada vez la arena cae más rápido.

P.D: no vuelvo a hacer promesas solemnes por que suelo incumplirlas, pero ya tengo cierta cantidad de compromisos adquiridos hasta el domingo. Si el América sale campeón este fin de semana me bebo un estanco (licorería) completo.

viernes, 23 de mayo de 2008

Otra tarde de fútbol

Hace muchos años, en una entrega de premios MTV Europa en Milán, el por entonces cantante de Blur, Damon Albarn, debió entregar una de las estatuillas junto a Ronaldo. El brasileño, que brillaba en ese tiempo en el Internazionale y no andaba enredado con travestís, no pudo evitar sonreír cuando el desgarbado londinense de al lado le proponía que jugara, por que no, en su equipo favorito que solía pelear el descenso. “You can play for the Chelsea, U’ know?” le repetía Albarn mientras Ronaldo enseñaba el agujero entre sus dientes en una sonrisa publicitaria, sin llegar a imaginarse que unos años después este pequeño equipo estaría a doce pasos de coronarse rey de Europa.
Chelsea – Manchester como el esperado cierre de temporada en una Champions League que no contó con dos históricos, Bayern Munich y Juventus, pero que siguió rediseñando nuestras agendas y aplazando citas. Tardes de fútbol, 90 minutos sin teléfono, sin novia, sin responsabilidad. Sólo vos y veintidós más haciendo inolvidable el día, esperando por el 21 de mayo tatuado en el calendario.
En Moscú se juega la final de la copa, primera final inglesa y Manchester United parte como favorito pero el Chelsea también juega y su dueño, el magnate petrolero Roman Abramovich, los hace sentir como en casa. Para los de Manchester es la posibilidad de un tercer titulo europeo, para los de Stamford Brigde el primero en sus vitrinas. La primavera rusa está en el aire y el pronóstico climatológico da posibilidad de lluvias y fallos frente al arco.
El partido arrancó trabado en el medio, con dos equipos que no querían regalar ni un centímetro. Controlados Cristiano Ronaldo y Ballack, ambos conjuntos se estudiaban y no dejaban lugar al error. Luego de 26 minutos de orden táctico, Scholes se asoció en una pared con el lateral Brown quien centró al área blue. Cristiano entonces se eleva y marca el primero de la noche y su octavo gol en la competición. Jubilo rojo en las gradas y en Londres tristeza, en un estudio de grabación al ahora cantante de Gorillaz y The Good, The Bad & The Queen, Damon Albarn, todo esto le debe parecer un tanto irónico. Ronaldo marca pero no todo está decidido, el Chelsea adelanta sus líneas y empieza a llegar con más peligro. Lampard consigue el empate finalizando el primer tiempo luego de un rebote que deja en el piso a Van der Sar.
El segundo tiempo es un choque de trenes, ambos equipos salen a buscar el partido en medio de la helada lluvia moscovita. El Chelsea, revitalizado tras el empate, toma el mando en el partido, Joe Cole marca hasta el límite a Ronaldo anulándolo casi por completo mientras que por las bandas suben Essien y Ashley Cole, empujados por el ímpetu que ponen veteranos como Lampard y Ballack. Las llegadas se van sucediendo unas a otras y hasta Drogba se da el lujo de estrellar uno de sus remates en el palo. Los tiempos extras se ven ahora como una posibilidad que no se había tenido en cuenta mientras que en la tribuna los policías rusos intercambian sus uniformes por camisas del Manchester prediciendo una nueva revolución roja.
Tiempo extra. En Moscú son más de las 12 de la noche y esta se convierte en la primera final de un torneo que se juega durante dos días. Drogba es expulsado luego de darle una cachetada a Vidic y hay un momento en que seis jugadores de ambos equipos yacen en el suelo victima de los calambres, incluso Hargreaves y Lampard tienen tiempo para ayudarse mutuamente. Faltando poco para el fin del partido Frank Lampard estrella un nuevo disparo contra el horizontal, luego el árbitro pita el final del juego. Lo que antes fue un juego colectivo, ahora se trasforma en un reto individual.


Sólo los tiros libres desde el punto penal pueden dirimir un partido que se antoja épico. A inicio de temporada ambos conjuntos se habían medido por el Community Shield, la recopa inglesa, en los 90 minutos habían empatado a uno y en la definición por penales Van der Sar se había erigido como héroe deteniendo tres de los disparos azules, en Manchester le apostaban al Déjà Vu y no estuvieron tan lejos, aunque las cosas arrancaron mal. Al inicio los cobradores de lado y lado acertaron hasta que le llegó el turno al 7 rojo. Cristiano Ronaldo, el mejor jugador del mundo, goleador de la liga inglesa y la Champions, trató de engañar al portero y Cech contuvo su remate. Es fácil imaginarse los rostros de los hinchas rojos, su mejor pieza, la manija del equipo desperdiciando uno de los cobros. Holocausto, tragedia, saudade portuguesa, la cotización del astro luso cae a cifras de copa Mustang. Los cobradores continúan acertando y ahora sólo hace falta un cobro, el del capitán del Chelsea. Los poco más de 45 metros que debe recorrer desde el centro de la cancha se hacen eternos, la lluvia ha caído durante esos dos días en Moscú y la temperatura desciende a casi cero grados centígrados. Terry toma el balón entre ambas manos, luego de más de 120 minutos de intenso juego, de sacar una pelota casi desde la raya, luce un poco más casado de lo habitual, incluso en tiempo extra los calambres lo han tendido en el piso. Ahora sólo queda patear y que la historia se siga escribiendo sola pero falla el disparo, resbala y cae. Talvez es la presión o un nuevo calambre o de pronto la grama, que se importó exclusivamente para este partido y que nunca terminó de instalarse, en todo caso el Manchester regresa a la vida y los ceros aumentan nuevamente en el pase de Ronaldo que corre a abrazar a Van der Sar quien detiene el último lanzamiento, el de Nicolás Anelka quien no atina a decidirse por un palo y la deja en las manos del guardavallas holandés.
Gana el Manchester y unos pueden decir que se hizo justicia, que el United no perdió ningún partido en el torneo pero en la final las cosas fueron a otro precio, más sufridas, más dramáticas con lagrimas de lado y lado. De cosas así está hecha la historia. Un poco de tristeza quedó tras las dos horas de extenuante partido, tras los dos días de juego, tras los 22 hombres encalambrados. Se terminan la Copa de Campeones, la copa UEFA y las principales ligas europeas, el fútbol bien jugado se da un descanso, aunque no todo está perdido, en junio arranca la Eurocopa.

viernes, 16 de mayo de 2008

Un buen día

Hoy en la mañana me levanté pensando es eso, en lo que para mí podría ser un “buen día”, en la definición concreta o precisa de un día magnifico y maravilloso. Un buen día podría ser ese martes en el que te ganás la lotería o tal vez ese domingo, cuando te despertás a las 6 a.m. con resaca, y te encuentras en la televisión en el prime time del fútbol mundial con un Manchester United – Chelsea, Liverpool – Arsenal, Juventus – Inter, Roma – Milán y Real Madrid – Barcelona uno después del otro, todo el día o también, un buen día es, ese viernes donde por primera vez le tomas la cara a la niña que te gusta y la besas justo, apenas, en los labios. Un buen día, hay tantos…
Buen día el que tuvieron el miércoles los hinchas del Zenit de San Petersburgo, en especial los 8.000 que viajaron hasta Manchester para hacer parte de la historia y ver a su equipo coronarse, por primera vez, campeón de la copa UEFA. En una final del todo atípica se enfrentaban el Glasgow Rangers de Escocia contra el Zenit de Rusia, el estadio lucía abarrotado de hinchas escoceses que no sólo habían colmado el estadio sino también las calles de la ciudad inglesa listos para desatar la celebración… un buen día, como ya lo había dicho, un buen día fue el que tuvieron Konstantin Zyrianov e Igor Denisov, los anotadores de los goles, además del 10 ruso Arsavin, quienes le dieron la gloria a su equipo actual campeón de Rusia, repitiendo la hazaña que dos años antes había logrado el CSKA de Moscú. God saves the champion.
Buen día también el próximo miércoles y la final de la UEFA Champions Ligue entre el Manchester United y el Chelsea en Moscú, ojala el triunfo sea para los azules de Londres.
Buenos días te dicen al levantarte, al llegar al trabajo, a la universidad, al hablar con el paisa que te vende las arepas o el pan. Lo dices un poco sin desearlo realmente, sin en verdad pensarlo, vamos por todos lados repartiendo buenos deseos tal vez pensando muy en el fondo que algo de esa buena fortuna nos puede tocar a nosotros. Justo en estos momentos salgo a probar suerte, haber si tengo lo que hasta ahora he denominado un buen día, salgo a verme con ella para, como escribió alguien a quien admiro, regalarle o mentirle algo que ha esperado mucho más que cinco minutos.





P.D.: buenos días lo que se aproximan, a partir del 6 de junio, días antes o días después, arranca la Eurocopa 2008 en Austria y Suiza. Fueron años de espera ahora está cada vez más cerca.

P.D.: Por segunda vez “reabro” el blog. Por segunda vez digo que no hay nada que celebrar. Por segunda vez me lo prometo. Por segunda vez prometo lo otro.